Privilegia las experiencias

Privilegia las experiencias

13 octubre, 2017 0 Por Maxence Dorenlor

Preguntamos al doctor en psicología Ghyslaine Szepker-Benat, sobre los efectos de un regalo tangible y un regalo emocional. ¿Qué dice esto sobre nosotros? ¿Cómo saber si compramos regalos para nosotros o para otros?

Ofrecer o recibir un objeto genera placer, eso es seguro, pero es a menudo efímero. El sentimiento de felicidad se detiene en cuanto se dispone del objeto. Los objetos reflejan el modo en el que nos vemos e imaginamos. Muchas veces compramos objetos que nos permiten identificarnos con grupos, particularmente a la adolescencia, el período durante la cual buscamos nuestra identidad. Utilizamos entonces el objeto, más bien para identificarse que para darse el gusto.

De niños, todos soñamos de tener los mismos objetos que las personas a las que admirábamos. Este deseo es un motor que nos permite aumentar y anticipar el tiempo cuando tendremos la libertad de vivir con nuestros propios objetos.

Aunque los objetos desempeñan un papel en nuestra construcción, lo más preciado cuando uno es niño son los recuerdos, experiencias disfrutadas con un cercano! Es el placer que buscamos a encontrar toda nuestra vida. La felicidad que se siente viviendo experiencias permite guardar en sí buenos recuerdos y emociones agradables. Gracias a nuestra memoria, las experiencias vividas forman una raíz de felicidad que se enriquece a lo largo de nuestra vida, estimulando nuestra curiosidad.

Podemos vivir experiencias bajo diferentes formas: enterarse de nuevas cosas, alimentar su curiosidad, aumentar su horizonte, encontrar nuevas personas. Compartirlas y vivirlas con aquellos a los que queremos, son maneras de hacer perdurar estos buenos momentos.

¡Entonces, si uno quiere construir su felicidad, lo puede! Así como sabemos que los momentos de felicidad se desarrollan cuando se comparten con alguien, debemos entonces estar abiertos a todas las oportunidades y las nuevas experiencias que se nos presentan.

¡Tratar de luchar contra la necesidad de poseer objetos para privilegiar los momentos compartidos, es sin duda alguna la mejor manera de quedar vivo!

¡ Ahora…a vivir experiencias!