La felicidad en el trabajo: qué puede hacer la empresa

La felicidad en el trabajo: qué puede hacer la empresa

7 junio, 2018 0 Por Camilo Valencia

Cuando la gente es feliz, es mucho más innovadora y productiva, vende y trabaja en equipo mejor, tiene menos estrés o bajas laborales, se genera menor rotación. En resumen, con la felicidad en el trabajo se trata de buscar mejores resultados a través de las personas.

Podemos definir la felicidad en el trabajo, desde el punto de vista de la empresa, como la cultura general de una organización y las políticas y medidas concretas que pone en marcha, para generar en los empleados un estado en el que puedan desarrollar todos sus puntos fuertes en el desempeño de su actividad. Y eso suena muy parecido a las medidas para motivar a los colaboradores de las que ya hemos hablado, aunque quizás envuelto en un concepto de carácter más estratégico e incluso definido como un modelo de negocio.

Sin embargo, y como nos señala la profesora Sonja Lyubomirsky en su célebre libro “La ciencia de la felicidad: un método probado para conseguir el bienestar”, el nivel total de nuestra felicidad depende de diferentes factores:

50% Felicidad determinado genéticamente y, por tanto, nacemos con ello
10% del entorno, de lo que nos rodea
40% sujeto al control del individuo y depende de cómo afrontamos las cosas que nos ocurren

 

 

A pesar de ello, muchas empresas se han enfrascado con verdaderas ganas en este tema, pensando que una inversión que se realice para facilitar y acompañar a las personas en su proceso hacia la felicidad, puede acabar siendo especialmente rentable.

Es llamativo el caso de Adecco, con ambiciosas políticas puestas en marcha para generar y potenciar la felicidad de sus colaboradores y que, además, se preocupa por fomentar el concepto en el mundo empresarial realizando, entre otras cosas, encuestas periódicas sobre felicidad en el trabajo.

De la experiencia de Adecco y de otras empresas que intervienen activamente en la búsqueda de la felicidad de sus empleados, podemos deducir algunos consejos sobre lo que deben hacer las empresas y sus directivos para hacer más felices a su gente:

  • No descuidar los factores higiénicos (lugar de trabajo, horarios, posibilidad de conciliación, teletrabajo, etc). Puede que no generen más felicidad, pero si ocasionar un profundo malestar si no se tienen en cuenta.
  • Valorar al equipo, escuchar y tener en cuenta sus ideas, preguntarles por su satisfacción en el trabajo, por lo que les importa de verdad.
  • Fomentar que la gente hable entre sí, que conozcan bien lo que se hace en otras áreas para que puedan sentir la empresa como un proyecto propio.
  • Promover el trabajo colaborativo.
  • Dar poder de decisión a los trabajadores, dejarles un espacio en el que sientan que influyen en lo que se hace y cómo se lleva a cabo.
  • Dar recompensas adecuadas, aunque siendo conscientes que, al final, no son el principal elemento de felicidad ni la solución para la retención.
  • Cuidar con mimo la política de comunicación.
  • Ofrecer evolución, no necesariamente en forma de promoción.
  • Encontrar elementos de motivación para la gente que desarrolla un trabajo que no es el que le gustaría.
  • Dar y pedir feed-back de forma regular, no exclusivamente en las entrevistas de evaluación.
  • Reconocer el trabajo bien hecho.
  • Fomentar la vida saludable.
  • Realizar celebraciones conjuntas.
  • En general, dar ejemplo.

Al final, se trata básicamente del estilo directivo. Quizás sea cierto que la contribución de la empresa puede significar más de lo que pensamos en lograr la felicidad de los empleados, de manera que no tengan que recurrir a enfoques tan absurdos como los de Dilbert.

Revise el artículo completo publicado por EOI aquí

Haga felices a sus colaboradores aquí